jueves, 13 de noviembre de 2014

) Maitreya, el Instructor del Mundo


"Cuando Me dé a conocer, expresaré la esperanza de toda la humanidad para una nueva vida, un nuevo comienzo, un deseo de cambiar de dirección; de ver la construcción de un Nuevo Mundo donde los hombres puedan vivir en paz; donde puedan vivir libres del temor de sí mismos o de sus hermanos; libres para crear desde la alegría en sus corazones; libres para ser ellos mismos, con toda honestidad."
(Mensajes de Maitreya Nº 8, 27 de Octubre 1977)
La aparición de un líder espiritual para toda la humanidad (no esperada que suceda aún por la mayoría, o quizás anticipada de un modo diferente) plantea ciertas preguntas para muchos, creyentes y no creyentes por igual. Ambos se encuentran inconscientemente obstaculizados en sus respuestas a esta aparición a causa de su educación que les puede impedir ver a Maitreya en su verdadera función e identidad. Esto quizás hará que los devotos de las diferentes religiones encuentren una especial dificultad en aceptarle tal como es. Ellos están a menudo limitados, en un grado mayor o menor, por la estructura tradicional de su creencia de la cual es difícil para ellos distanciarse. Lo que estas diferentes tradiciones religiosas tienen en común, es que esperan que su líder espiritual (o su sucesor) intervenga en el curso de la historia de una manera totalmente extraordinaria. Desgraciadamente, otra creencia común es que los miembros de su religión particular son 'los elegidos', y que el Instructor les llevará, a ellos solamente, al paraíso, en esta vida o en otra vida.
La realidad es diferente. Fueron sus seguidores, no el Buddha, Krishna, Mahoma, Jesús o Zarathustra quienes levantaron barreras entre las religiones y el pueblo. Los grandes líderes espirituales en todas las épocas siempre han enfatizado que la humanidad es una e indivisa. No fueron estas enseñanzas sino su aplicación incorrecta lo que condujo a las guerras religiosas, la intolerancia, las inquisiciones y el separatismo.
La clave para una mayor comprensión del trabajo de los grandes instructores espirituales es que siempre han trabajado juntos, como miembros de un grupo conocido como la 'Jerarquía Espiritual'. Esta Jerarquía siempre ha ayudado a la humanidad en el largo sendero de la evolución, inadvertidos en su mayor parte, trabajando detrás de la escena, pero ocasionalmente de forma abierta y pública cuando el momento para revelar una enseñanza nueva e importante era propicio.
Muchas veces, estas misiones públicas han confundido a una humanidad dotada con muy poco conocimiento para penetrar e interpretar correctamente los acontecimientos sucesivos. Especialmente, los anuncios hechos por diferentes instructores sobre un futuro 'retorno', así como las predicciones formuladas en términos simbólicos, en relación a las condiciones que rodearán tal acontecimiento, han dado lugar a numerosos malentendidos. Un buen ejemplo de esto es la dificultad que tuvieron los judíos para reconocer y aceptar a Jesús como el Mesías tan esperado, especialmente en relación con la firme convicción de que El se confirmaría como un poderoso jefe político y militar. Sin embargo Jesús era el nuevo líder prometido – pero de una manera que no fue comprendida ni por los judíos ni por los cristianos.
Una nueva revelación no siempre es dada por un Maestro de Sabiduría en persona. Se utiliza frecuentemente un discípulo que ha aceptado la tarea de servir de vehículo a su Maestro. Jesús era tal discípulo iniciado, que durante los tres años de su misión, desde el bautismo en el Jordán en adelante, fue adumbrado (N.T.ver pag.4) por su Maestro, que es también el Maestro de todos los Maestros: Maitreya el Cristo. De aquí que el cristianismo haya luchado durante siglos en relación a la naturaleza dual de Jesús, ahora El mismo un Maestro de Sabiduría. La afirmación de los cristianos de que Jesús era el único hijo de Dios es por lo tanto incorrecta. Cada uno de nosotros es un hijo o una hija de Dios, como dijo Jesús. Pero la mayoría de nosotros somos divinos sólo potencialmente y son los Maestros y sus discípulos más avanzados los que pueden ser llamados 'Hijos de Dios' en el sentido esotérico: individuos que han llegado a revelar completamente las cualidades divinas en sí mismos.
Las predicciones de los instructores espirituales en el pasado concernientes a 'Su' retorno indicaban, sin excepción, los acontecimientos que tienen lugar actualmente, mientras el mundo entra en una nueva era. No es 'el fin de los tiempos' sino el fin de una era y el comienzo de un nuevo ciclo. Esta es la razón por la cual Maitreya se encuentra ahora aquí.
Esta vez El no trabaja con un discípulo como intermediario, sino que ha venido El mismo desde Su antiguo retiro – un valle situado muy alto en los Himalayas. En Julio de 1977, se estableció en el seno de la comunidad asiática de Londres, desde donde trabaja, preparando Su aparición ante el mundo entero, como el instructor para toda la humanidad – cristianos y judíos, budistas y taoístas, hindúes y musulmanes, como también, en el mismo grado, para aquellos que no se adhieren a ninguna religión.
Sobre todo, la aparición de Maitreya no debe ser vista como un acontecimiento sólo para 'creyentes', y al que los no creyentes no se puedan relacionar. Los Maestros de Sabiduría y sus discípulos no son un fenómeno 'religioso'. Ellos han intentado, repetidas veces, enseñar a la humanidad los principios de la justicia y la fraternidad, sobre la necesidad de relaciones humanas correctas y por consiguiente, una relación correcta entre el hombre y Dios. Sin embargo, las iglesias invariablemente han puesto el énfasis en el elemento místico, y al mismo tiempo han monopolizado la noción de la espiritualidad, reclamándola exclusivamente para el campo religioso.
El sendero religioso, sin embargo, es sólo un camino más. El artista, el político, el científico, el trabajador manual, todos – creyentes o no – pueden vivir una vida espiritual real. El factor decisivo aquí es si ellos trabajan o no al servicio de la humanidad.
También Maitreya concede la más alta prioridad al servicio. El señala la inhumanidad de un mundo que fuerza a los granjeros americanos y europeos a reducir su producción mientras que, cada dos segundos un niño muere de hambre; un mundo en el cual los países pobres gimen bajo el peso de las deudas intolerables mientras que los países industrializados gastan cientos de miles de millones de dólares en armamento.
Maitreya nos hará comprender claramente que nos enfrentamos a una decisión importante: o bien cambiamos la manera de relacionarnos entre nosotros, tomando el principio de compartir como principio director, o bien continuamos viviendo de la manera egoísta y competitiva actual, y nos autodestruimos.
Deberemos hacer nuestra elección con total libertad: Maitreya es un Instructor, un asesor, un guía. Depende de nosotros si tomamos o no en serio Su consejo. Pero El ya ha dicho que nuestra reacción se puede prever: nosotros elegiremos poner en práctica Sus enseñanzas. Esto significa que estamos al principio de una nueva época: una época de iluminación, de extraordinarios logros científicos y de correctas relaciones humanas; una época con una nueva comprensión de lo que llamamos Dios, y de Maitreya, la Jerarquía y la humanidad dentro de Su Plan.

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